Las elecciones del domingo 26 de abril, tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en Neuquén, mostraron claros ganadores, el Pro y el MPN (Movimiento Popular Neuquino) respectivamente. Pero el ganador oculto, en ambos casos, es el aparato partidario montado en el Estado.
En todo estas vos
En el caso de la Ciudad, tal vez este fenómeno sea más notorio, un candidato como Horacio Rodríguez Larreta iniciaba su camino a la Jefatura de Gobierno varios puntos por debajo de su principal, y luego única, contrincante Gabriela Michetti.
Una vez bendecido por Mauricio Macri el Gobierno de la Ciudad comenzó a trabajar sistemáticamente en favor de la candidatura de Larreta: Ritondo y Santilli se bajaron para apoyarlo, se dio de baja el sistema de Boleta íšnica Electrónica (BUE) para mantener el control de la distribución de boletas, la publicidad institucional de la Ciudad se enfocó en el Jefe de Gabinete. La candidatura, casi independiente, de Michetti no pudo contra tamaí±o aparato.
¿Se aplicará la BUE en las generales del 5 de julio? Si aprendieron de los descuidos del Socialismo en Santa Fé, la respuesta sería No!. Hace una semana Miguel Del Sel, a través de la Boleta íšnica por categoría, reafirmó sus posibilidad de lograr la gobernación; al mismo tiempo que de lograrla no tendría ni un sólo Senador y casi ningún Diputado e Intendencia que lo respalden. El sistema como vemos puede favorecer la hiperpersonalización, así como a candidatos con altos niveles de conocimiento público que vienen por fuera de las estructuras tradicionales. Las similitudes con Lousteau sobran.
Vaca Atada
El caso neuquino es paradigmático, el MPN gobierna ininterrumpidamente desde hace más de 50 aí±os. Es más se llega a considerar que la verdadera elección para gobernador es la propia interna del partido.
Al respecto, el ministro de Economía de la provincia, Omar Gutiérrez, fue electo candidato agosto del 2014 al vencer al senador nacional Guillermo Pereyra, en una interna en la que votaron alrededor de 40 mil afiliados, una cosa inaudita en tiempos de relajamiento de lazos partidarios sólidos, propios de la democracia de masas.
Ni la erupción del volcán Calbuco, en el sur de Chile, pudieron frenar al MPN de llevar adelante los comicios, en los que retendría las 12 bancas que puso en juego, junto a sus «colectoras» tendrá una mayoría asegurada en la Cámara de Diputados, y lograría 15 de las 16 Intendencias en juego.
Algunas cosas sueltas
En CABA Lousteau se muestra reacio a la BUE, así que evidentemente no debe compartir mi apreciación sobre lo favorecido que se vería por el sistema; aún más con el sistema de Mayoría Absoluta (50% más un voto) que empuja casi todos los comicios de Jefe de Gobierno al Balotaje.
Por su parte, el FPV festejó antes de tiempo un segundo lugar que nunca obtendría. La campaí±a del Frente se centró mucho en sus votantes, se pelearon por ver quien era más cristinista, y extraí±ó la capacidad de Filmus de atraer independientes.
La izquierda llegará a las generales en el peor escenario posible, al pasar 2 candidatos el cortes de las PASO (1,5%) para la Jefatura de Gobierno -Myriam Bregman del FIT y Luís Zamora de AyL- y 3 para la Legislatura -se suma Camino Popular- la coordinación estratégica de los votantes de este segmento será extremadamente dificultosa. En caso de que los 9 puntos porcentuales que hay en juego se repartan de manera pareja, los 3 partidos se quedarían afuera de la Legislatura. Por su puesto aliarse para vencer sería la opción sensata, no la probable.